Desde niño creo que tomo las fotos con ese afan de preservar las imagenes que al mismo tiempo son recuerdos. Mis emociones. Mis sentimientos, guardados en ese espacio bidimensional delimitado.
Hace unos dias me estaban contando que cada vez que alguien recuerda algo, una neurona muere en su cerebro. Eso me fascino pero, al mismo tiempo de mio pavor y tristeza.
Cuando me dijeron eso de las neuronas, pense que esos recuerdos iba habeer un momento en los que desaparecieran de mi cabeza. Que no los volviera a ver, y por lo tanto sentir. Es como si mi vida se fuera recordandola. Asi nada mas.
Esto me llevo a una reflexion un tanto absurda acerca de la fotografia y los recuerdos.
Por eso cada disparo de la camara es como el sonido de la muerte.
Es como lo que decia Roland Barthes. Pero para mi cada disparo, es como detener la muerte y morir al mismo tiempo. Por que siempre se vive en el presente.
Suspendida en otro tiempo, en otro espacio.

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